Un incidente dramático sacudió el estacionamiento subterráneo en el centro de Madrid cuando un vehículo, cuyo conductor se confundió con los mandos al volante, desató un incendio al acelerar en lugar de frenar. El coche, equipado con un sistema de control de mandos ubicado en el volante, atravesó el aparcamiento a gran velocidad, lo que provocó una colisión violenta que rápidamente inició un incendio de grandes proporciones. Las llamas se propagaron con rapidez por las instalaciones, elevando las temperaturas a un alarmante máximo de 1,000 grados centígrados en cuestión de minutos, según informaron los investigadores a EL MUNDO.
El siniestro obligó a un despliegue masivo de los servicios de emergencia, quienes lucharon intensamente por controlar el fuego y evacuar al personal y a los vehículos cercanos. Afortunadamente, no se reportaron víctimas mortales, pero las pérdidas materiales fueron significativas y varios vehículos quedaron completamente calcinados. La Policía ha iniciado una investigación para determinar las causas exactas del accidente, centrándose en posibles fallos del sistema de control del vehículo. Entretanto, la comunidad local sigue conmocionada por el incidente, esperando una pronta aclaración de los hechos y medidas que eviten futuras tragedias similares.
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