
En 2025, España vio la jubilación de 117 jueces, de los cuales casi el 40% optó por retirarse de forma voluntaria según un informe de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), respaldado por datos del Boletín Oficial del Estado. El actual límite de edad para la jubilación forzosa de jueces y magistrados es de 70 años, aunque puede ampliarse hasta los 72. Sin embargo, un significativo número opta por dejar el cargo antes de esta edad, motivados por la sobrecarga de trabajo, el creciente volumen de litigios, la falta de una carrera profesional definida y el clima de deslegitimación del Poder Judicial. Según la AJFV, el fenómeno de jubilaciones anticipadas, especialmente en juzgados con alta carga laboral y menores remuneraciones, refleja un problema estructural en el sistema judicial, mientras en órganos superiores los jueces suelen completar su carrera.
El estudio de la AJFV coincide con un debate sobre la posibilidad de extender la edad de jubilación a 75 años, una propuesta impulsada por el Tribunal Supremo al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que advierte que un vasto porcentaje de su plantilla alcanzará la edad de jubilación en los próximos años. La discusión dentro del CGPJ revela posiciones divididas, con apoyos parciales tanto de miembros conservadores como progresistas. Mientras tanto, el CGPJ, junto con el ministro de Justicia y la presidenta del CGPJ, han anunciado la mayor convocatoria histórica para cubrir 500 nuevas plazas de jueces, un intento de mitigar el déficit estructural en la carrera judicial. No obstante, la AJFV considera que esta medida es insuficiente dadas las proyecciones de retiro voluntario y obligado, que podrían dejar a la judicatura con un tercio de su plantel actual hacia 2031, comprometiendo la calidad y eficacia del sistema de justicia.
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