

El Consejo de Ministros aprobó recientemente un paquete de medidas orientadas a mitigar los efectos de la guerra, destacando principalmente las reducciones en los impuestos especiales y del IVA sobre varios productos energéticos. Sin embargo, los Técnicos del Ministerio de Hacienda, conocidos como Gestha, han manifestado ciertas reservas al respecto.
Desde Gestha consideran que las reducciones en los impuestos especiales están alineadas con las recomendaciones de la Comisión Europea, en consonancia con los debates recientes del Consejo Europeo. A pesar de esto, los técnicos han calificado de «regresivas» las reducciones del IVA en productos como la electricidad, gas, gasolinas y gasóleos. Esta medida, argumentan, beneficia principalmente a los hogares con mayores ingresos, quienes suelen ser los principales consumidores debido a su mayor número de vehículos y dispositivos.
En un comunicado, Gestha ha señalado que estas rebajas fiscales son «medidas coyunturales y paliativas» que no abordan la raíz del problema que eleva el costo de la electricidad. Por ello, sugieren una reducción de los costos asociados al transporte y distribución de energía, así como a las tarifas de acceso a la red, promoviendo además el Plan europeo de Energía limpia.
Para Gestha, las medidas deben centrarse en apoyar a los sectores más afectados y a los hogares con menores ingresos. En ese sentido, destacan las iniciativas sociales y de apoyo a los sectores más vulnerables que ya habían solicitado, como el fortalecimiento de los descuentos en el transporte público colectivo, la ampliación del bono social eléctrico, la regulación del precio del butano y propano, y los incentivos fiscales para la compra de vehículos eléctricos y la mejora de la eficiencia energética en los hogares. Además, insisten en la necesidad de un monitoreo riguroso por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sobre el comportamiento de las operadoras y la cadena de suministro.
Una de las medidas específicas del paquete aprobado es la subvención de 20 céntimos por litro de carburante destinada a transportistas, agricultores y pescadores. Según Gestha, la experiencia previa con medidas similares en 2022 facilitará una gestión eficaz y rápida, manteniendo al mismo tiempo un estricto control para evitar fraudes.
Sin embargo, Gestha resalta la importancia de que las administraciones públicas trabajen coordinadamente para implementar ayudas directas adicionales en caso de que la presión inflacionaria persista o afecte significativamente a los precios de alimentos, vivienda y otros bienes de consumo. Propone, además, la supervisión de márgenes comerciales, el control de inventarios y la prevención de movimientos especulativos.
En el ámbito social, subrayan la necesidad de reforzar temporalmente ciertas prestaciones públicas y de emitir vales o cheques de emergencia para asegurar el acceso a alimentos de familias vulnerables o a hogares en situación de pobreza energética.
Por último, Gestha sugiere considerar reformas en el sistema de precios marginalistas y fomentar el teletrabajo tanto en el ámbito privado como en la administración pública como parte de las estrategias para abordar futuras crisis.
Fuente: Gestha
