
El Gobierno ha propuesto una reforma fiscal que busca aliviar la carga económica sobre los consumidores, con especial atención a los alimentos de primera necesidad. La propuesta destaca una reducción significativa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aplicado a la carne y el pescado, disminuyéndolo del actual 10% a un 4%. Esta medida, según fuentes oficiales, tiene como objetivo principal facilitar el acceso a estos productos, considerados esenciales para una dieta equilibrada, especialmente en un contexto económico desafiante donde muchas familias están priorizando sus gastos básicos.
Además, la iniciativa fiscal incluye una petición para eliminar completamente el IVA sobre los productos básicos y frescos, bajando del 4% actual al 0%. Esta modificación está diseñada para abarcar una amplia gama de alimentos de consumo diario, con la intención de hacerlos más asequibles para la población. La implementación de estos cambios está en proceso de discusión parlamentaria, y se espera que, de ser aprobados, tengan un impacto positivo en el costo de vida de los ciudadanos, incrementando el poder adquisitivo y favoreciendo el consumo interno. Los expertos en economía anticipan que, de materializarse, esta estrategia fiscal podría también estimular la producción y distribución de alimentos a nivel nacional.
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