
El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo en la reforma de los derechos de los pasajeros aéreos, aprobando este miércoles su posición para negociar con los Estados miembros. Tras más de una década de estancamiento, la iniciativa busca actualizar una normativa que los viajeros consideran fundamental para garantizar sus derechos en casos de retrasos, cancelaciones y otras irregularidades en vuelos.
La principal oposición de los eurodiputados se centra en la protección del derecho a compensación por inconvenientes. Durante la votación, rechazaron cualquier intento de reducir los umbrales existentes para acceder a reembolsos y reprogramaciones, y defendieron mantener intactas las indemnizaciones, que varían entre 300 y 600 euros según la distancia del vuelo. Además, insistieron en que los derechos de los pasajeros sean preservados, independientemente de las causas que provoquen las alteraciones, incluyendo desastres naturales, conflictos o condiciones meteorológicas adversas.
Otra de las líneas rojas señaladas por el Parlamento es la obligación de las aerolíneas de ofrecer reembolsos o cambios de vuelo en retrasos superiores a tres horas, rechazando el plan del Consejo que proponía limitar este derecho a retrasos de entre cuatro y seis horas. También se reafirmaron en mantener la gratuidad del equipaje de mano, en contra de las propuestas de cobro por parte de algunas aerolíneas, y en la protección de los objetos personales, permitiendo a los pasajeros llevar además del equipaje permitido una maleta de hasta 7 kilos y 100 centímetros en sus dimensiones.
El texto aprobado también establece mejores condiciones para pasajeros con discapacidad, embarazadas, bebés y viajeros en silla de ruedas, asegurando prioridad en el embarque y asistencia en los aeropuertos. Igualmente, se propone la obligatoriedad de brindar ayuda en forma de refrigerios, comidas y alojamiento si los retrasos se prolongan, con límites claros que buscan evitar costos excesivos para las aerolíneas.
En cuanto a la gestión administrativa, los eurodiputados abogan por formularios prellenados para solicitudes de indemnización y reembolsos, con la intención de simplificar los trámites. De acuerdo con los nuevos lineamientos, las compañías aéreas deberían remitir un formulario completo a los pasajeros afectados en un plazo de 48 horas, y estos tendrían un año para confirmar la reclamación.
El debate también ha puesto en evidencia las tensiones entre las instituciones europeas. Mientras la Eurocámara apuesta por una protección robusta de los viajeros, los Estados miembros siguen insistiendo en reducir ciertos derechos, especialmente en lo relativo a las indemnizaciones y a las condiciones para la aceptación de cambios y reembolsos. La disputa por las condiciones del equipaje de mano y las tarifas adicionales reflejan la complejidad del proceso negociador.
La revisión de la normativa, que ha permanecido paralizada durante once años, avanza hacia una segunda lectura en la que el Parlamento buscará consolidar sus postulados. La ley definitiva dependerá ahora de las conversaciones con el Consejo de la Unión Europea. Si no se alcanzan acuerdos, se abrirá un proceso de conciliación para definir las reglas que regirán la protección de los pasajeros en los vuelos europeos.
Se espera que esta actualización contribuya a fortalecer la posición del pasajero, garantizando mayor transparencia, justicia y protección en una industria aérea que atraviesa cambios constantes y que, cada día, moviliza a millones de personas en toda Europa.
