
La organización Pesca España lanza una campaña de promoción del consumo de pescados y mariscos de cara al verano, con la nutricionista Sara Hermana como embajadora. La propuesta defiende que una dieta basada en proteinas marinas es una opción ligera, nutritiva y adecuada para una temporada en la que el calor reduce el apetito y aumenta la demanda de alimentos de fácil digestión.
Hermana señala que el pescado aporta nutrientes clave para el bienestar diario: ácidos grasos omega-3, triptófano y vitaminas del grupo B, implicados en la producción de neurotransmisores como la serotonina y la melatonina. Esos dos compuestos influyen directamente en el estado de ánimo y en la calidad del descanso nocturno, aspecto que adquiere más relevancia a la luz de las investigaciones recientes que vinculan el sueño con el envejecimiento biológico de los órganos.
Los omega-3 contribuyen a estabilizar el sistema nervioso y a mantener niveles de energía regulares a lo largo del día. El triptófano es el precursor de la serotonina, que regula el humor, y de la melatonina, que organiza los ciclos de sueño. Las vitaminas del grupo B actúan como cofactores en esas reacciones de síntesis.
Además, las proteínas del pescado tienen alta biodisponibilidad y favorecen digestiones ligeras, lo que convierte a estos alimentos en una opción especialmente adecuada en verano. Hermana añade que el consumo habitual de pescado se asocia a una función cognitiva mejor, mayor concentración, salud cardiovascular más sólida y sistema inmunitario más activo. El contexto de la salud pública española, con un gasto sanitario que superó los 101.739 millones en 2024, subraya la importancia de la prevención a través de la alimentación.
Como parte de la campaña, Hermana propone dos recetas que combinan valor nutricional y sencillez de preparación: tataki de atún y lubina con salsa de cítricos, y hojaldre de sardinas. Ambas utilizan ingredientes frescos de temporada y pueden prepararse sin grandes conocimientos culinarios.
Las guías de alimentación del Ministerio de Sanidad recomiendan consumir pescado entre tres y cuatro veces a la semana, alternando pescado blanco y azul para aprovechar distintos perfiles nutricionales.
Es un aminoácido esencial, precursor de la serotonina y la melatonina. Su ingesta a través de la dieta contribuye a regular el estado de ánimo y a mejorar la calidad del sueño.
Los pescados azules como el atún, la sardina, el salmón, el boquerón y la caballa concentran la mayor cantidad de ácidos grasos omega-3. El pescado blanco como la lubina o la dorada aporta menos grasa pero proteinas de alta calidad.
Es la organización interprofesional del sector pesquero y acuicultor español. Promueve el consumo de pescados y mariscos producidos en España e impulsa campañas de comunicación sobre sus valores nutricionales.
