El arte de disfrutar el moll de l’os es una experiencia que se traslada de la infancia a los restaurantes más sofisticados de Barcelona. La autora recuerda con nostalgia los momentos familiares de extracción de la médula de un fémur de ternera, un manjar compartido con su padre y hermana que pocos aprecian pero que ella sigue replicando en su hogar junto a su marido. Esta reminiscencia nos lleva a dos establecimientos donde esta delicatessen brilla: Suculent, en el Raval, donde el chef Toni Romero combina el moll de l’os con steak tàrtar y patatas sufladas, y Carnal Steak House, un templo carnívoro en Enric Granados con versiones sofisticadas que incluyen caviar y steak tàrtar de wagyu japonés.
Romero perfecciona la receta inspirada en El Bulli y la presenta de manera única, mientras que Joaquín Sánchez en Carnal ofrece una experiencia donde la médula es acompañada de ingredientes de alta calidad y su toque personal con un punto de fuego. Suculent invita a sus comensales a disfrutar de su menú degustación, destacando tanto los clásicos como las innovaciones de temporada, con platos como croquetas de ànec rostit y sepionetes con brou de pollastre thai y llet de coco. Carnal Steak House, por su parte, se especializa en carnes maduradas y a la brasa, ofreciendo también otras joyas culinarias en sus restaurantes asociados, La Madurada y el recién inaugurado Arko, un japonés ideal para compartir con amigos.
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