Un reciente estudio sugiere que la capacidad de combinación de llamadas en nuestros parientes evolutivos más cercanos, como los simios y otros primates, podría desafiar la percepción convencional sobre los orígenes del lenguaje humano. La investigación observó que estos primates son capaces de unir distintas vocalizaciones para formar secuencias complejas, similar a cómo los humanos combinamos palabras para crear oraciones con significados específicos. Este hallazgo revela que la habilidad para combinar sonidos no es exclusiva de nuestra especie y que, posiblemente, las habilidades lingüísticas tengan una raíz más profunda en el árbol evolutivo de lo que se pensaba anteriormente.
Los científicos responsables de este estudio argumentan que esta capacidad de combinación observada en los primates podría retrasar el supuesto origen único y exclusivo del lenguaje humano. Al analizar las vocalizaciones y comportamientos de diversas especies de primates, los investigadores notaron patrones que sugieren una forma de comunicación más avanzada de lo estimado. Este descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre cómo evolucionó el lenguaje humano y qué elementos lingüísticos compartimos con otros seres vivos. La revelación no solo desafía teorías previas, sino que también abre la puerta a una nueva comprensión de la comunicación animal y sus implicaciones en la evolución del lenguaje humano.
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