En el marco de un juicio que ha captado la atención mediática, Carlos Moreno, conocido por su relación con diversos sectores empresariales, negó tajantemente ante el Tribunal Supremo haber recibido 25.000 euros en efectivo por parte del empresario Víctor de Aldama. Estos fondos supuestamente estaban destinados a recompensar gestiones realizadas en favor de De Aldama. Moreno, en una declaración clara y segura, aseguró no haber tenido ninguna participación en actividades ilícitas relacionadas con el empresario, desestimando así las acusaciones en su contra que, según él, carecen de fundamento y pruebas concluyentes.
El caso ha levantado un intenso debate sobre la integridad en las relaciones entre empresarios y altos ejecutivos en España, con muchas partes interesadas observando de cerca el desarrollo del juicio. Según la defensa de Moreno, el procesado siempre ha mantenido una rigurosa ética en sus tratos comerciales, mientras que la acusación sigue firme en su postura. Las pruebas presentadas, que incluyen registros financieros y testimonios de terceros, están siendo analizadas meticulosamente por el tribunal, el cual juega un papel crucial en la resolución de este controvertido caso que podría sentar un precedente en el ámbito judicial del país.
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