
El Jaén Paraíso Interior se coronó campeón de su cuarta Copa de España de fútbol sala al vencer al Barcelona en la tanda de penaltis, tras un partido intenso que terminó sin goles en el tiempo reglamentario. El enfrentamiento, disputado en el Palacio de los Deportes de Granada ante 7.139 asistentes, fue un espectáculo de resistencia defensiva por parte del equipo andaluz, que logró superar al favorito Barcelona, apoyado en las magistrales intervenciones de su portero Espíndola, quien se erigió como el MVP del encuentro. La escuadra azulgrana, que llegó a la final con un arrollador camino, debió conformarse con el subcampeonato, sumando ya dos años sin conquistar títulos importantes.
El partido estuvo marcado por la estrategia y la disciplina defensiva. El Barcelona, con un inicio prometedor en cuanto a posesión y tiros de media distancia, vio cómo su flujo ofensivo era constantemente bloqueado por la sólida defensa del Jaén. Ambos equipos dispusieron de oportunidades para romper el empate, pero se toparon con porteros en su mejor forma; Espíndola para los andaluces y Dídac para los azulgranas, destacaron con salvadas cruciales. El gol se resistió durante los 40 minutos reglamentarios y el tiempo extra, llevando la decisión a los penaltis. En la tanda, el Jaén fue infalible desde los once metros, mientras que Espíndola amargó el intento barcelonista al detener dos lanzamientos, permitiendo al Jaén celebrar un nuevo título en un ambiente encendido por su fiel afición.
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