

El investigador del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) David Martín Freire-Lista ha concluido recientemente una campaña científica internacional desarrollada en la cuenca del lago Sharga, ubicada en la Depresión de los Grandes Lagos, en el centro-norte de Mongolia. Esta zona está considerada uno de los principales enclaves arqueológicos de Asia Central para el estudio de las antiguas sociedades pastoriles nómadas.
Los primeros análisis realizados durante la expedición apuntan a que los petroglifos fueron grabados, en su mayoría, sobre afloramientos de basalto masivo de grano fino. Este tipo de roca presenta una superficie uniforme y compacta, lo que facilita la ejecución de los grabados y ofrece unas condiciones más favorables para su conservación.
Los investigadores destacan que estas características difieren de las de otros basaltos presentes en la región, de naturaleza vesicular, con numerosas cavidades originadas por gases y un mayor grado de fracturación, lo que da lugar a superficies más irregulares y menos apropiadas para este tipo de manifestaciones rupestres.
De acuerdo con las observaciones preliminares del equipo científico, la selección de los basaltos masivos por parte de las comunidades prehistóricas no habría sido casual. Además de permitir una mayor facilidad para realizar los grabados, este soporte rocoso habría favorecido la preservación de las representaciones a lo largo de los siglos, contribuyendo a que muchas de ellas hayan llegado hasta la actualidad en un buen estado de conservación.
Uno de los elementos más característicos del paisaje de la cuenca del lago Sharga es la presencia de una pátina oscura que recubre muchas de las superficies rocosas. Al realizar los grabados, los antiguos artistas eliminaron esta capa superficial, dejando expuesto un material más claro y creando un acusado contraste cromático que incrementó la visibilidad de las figuras. El estudio de estas pátinas constituye uno de los principales objetivos de la investigación, ya que puede aportar información valiosa sobre los procesos de alteración de las rocas, la antigüedad relativa de los grabados y su estado de conservación. Además, estos análisis permitirán comprender mejor la interacción entre las condiciones ambientales y la evolución del patrimonio rupestre en entornos esteparios.
El proyecto se centra en el estudio de los conjuntos de arte rupestre localizados en el sector noroccidental del lago Sharga, donde cientos de grabados prehistóricos fueron realizados sobre afloramientos y bloques volcánicos dispersos por el paisaje. Aunque estos petroglifos poseen una gran relevancia arqueológica, hasta ahora no existen investigaciones centradas en las características geológicas de las rocas que les sirven de soporte. Conocer la composición, propiedades y estado de conservación de estos materiales resulta fundamental para comprender las técnicas empleadas por las comunidades nómadas que realizaron los grabados.
El equipo internacional también está analizando cómo las condiciones microclimáticas influyen en la preservación de los petroglifos. Las observaciones realizadas durante la campaña muestran que los grabados mejor conservados suelen localizarse en superficies orientadas hacia el sur, donde la pátina oscura aparece más desarrollada y la colonización por líquenes es menor. Por el contrario, las superficies orientadas al norte presentan una mayor cobertura biológica, un factor que puede acelerar determinados procesos de alteración. Para estudiar estas diferencias, los investigadores han instalado sensores de temperatura y humedad en distintas orientaciones. Los datos obtenidos permitirán desarrollar estrategias de gestión y protección basadas en evidencias científicas.
La campaña reúne a investigadores y especialistas del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), dentro del proyecto NOMADBONES, la Western Kentucky University (Estados Unidos), la Academia de Ciencias de Mongolia y la University College London (UCL). La investigación integra conocimientos de geología, arqueología, ciencias ambientales y conservación del patrimonio, con el objetivo de comprender mejor la relación entre el paisaje volcánico de la cuenca del lago Sharga y las sociedades nómadas que dejaron grabada su memoria sobre estas rocas. La iniciativa contribuirá a establecer una base científica sólida para la catalogación, protección y puesta en valor de uno de los conjuntos de arte rupestre más destacados del centro-norte de Mongolia.
