
El Govern de Catalunya vivió un día tenso en el Parlament, donde presentó su defensa ante las críticas de la oposición por la crisis en el servicio de Rodalies. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, se enfrenta a llamados a su dimisión, a pesar de que el Govern anunció la extensión de una rebaja del 50% en los billetes de transporte público hasta 2028, en un esfuerzo por aliviar las preocupaciones de los ciudadanos. En esta línea, el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, expresó que convertir el caos en una oportunidad de acuerdo era esencial y rechazó que los usuarios deban asumir el coste del desbarajuste.
Dalmau abogó por un «gran acuerdo de país» para abordar la crisis ferroviaria y reconoció que la solución requerirá tiempo y esfuerzos concertados. Mientras los socios de investidura piden acelerar el traspaso de la infraestructura a la Generalitat como única salida viable, la controversia persiste entre los diferentes grupos parlamentarios. Algunos, como los Comuns, alertan que actualmente el servicio está “secuestrado” por Renfe y Adif, mientras que otros, como Junts, proponen reconsiderar el modelo de traspaso para que Rodalies sea completamente gestionado por Catalunya. A su vez, la discusión sobre el impacto del cambio climático en esta crisis también ha generado discrepancias, con opositores cuestionando su relevancia ante lo que consideran una falta de inversión en la red.
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