

La capital española se prepara para brillar con la tercera edición del Festival Internacional de Luz, conocido como LuzMadrid, que se realizará del 12 al 14 de marzo. En el marco de los preparativos, Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura, Turismo y Deporte, acudió a supervisar las actividades previas al inicio del evento que, una vez más, promete transformar la ciudad en un espectáculo luminoso sin precedentes.
El festival, que se ha consolidado como un referente en la agenda cultural de Madrid, intervendrá 12 emblemáticos espacios de la ciudad con impresionantes obras artísticas hechas de luz. Estas intervenciones, diseñadas por artistas de renombre, buscan no solo embellecer la urbe, sino también ofrecer a los asistentes una experiencia sensorial que desafíe la percepción nocturna tradicional de la ciudad.
Uno de los espacios protagonistas este año es el histórico frontón Beti Jai. Este emblemático edificio no solo es un ejemplo notable de la arquitectura de finales del siglo XIX, sino que ahora se convierte en el escenario perfecto para una de las instalaciones más esperadas del festival. En la víspera del evento, el Beti Jai ha deslumbrado a los espectadores con destellos que anticipan la magia que promete LuzMadrid.
Este evento no solo busca fascinar a los residentes y turistas con su creatividad y originalidad, sino que también refuerza el compromiso de la capital con la cultura y el arte como motores de desarrollo y cohesión social. Cada rincón iluminado ofrecerá una nueva perspectiva del entorno urbano, transformando los paisajes madrileños de la mano de la tecnología y el arte contemporáneo.
LuzMadrid se posiciona así como una cita imperdible para los amantes del arte y la innovación, que contará con una programación diversa y accesible para todos. Desde sus inicios, este festival no solo ha aportado un impulso turístico significativo, sino que también ha involucrado a la comunidad en un diálogo continuo sobre las posibilidades creativas del espacio público.
Con cada edición, LuzMadrid reafirma a Madrid como una ciudad abierta al mundo, donde la luz se convierte en un hilo conductor que une pasado, presente y futuro, iluminando la riqueza cultural que la caracteriza.
