El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene una perspectiva moderadamente optimista sobre el crecimiento económico de México, la segunda economía más grande de América Latina. En su último informe, el organismo internacional ha proyectado que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá un 1,5% al cierre de este año y se incrementará al 1,8% para 2027. Este camino de crecimiento estable se ve reforzado por un aumento en las exportaciones y el resurgimiento de inversiones extranjeras, beneficiado por la disminución de la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). A pesar de las mejoras proyectadas, el informe del FMI advierte que aún persisten riesgos que podrían limitar la actividad económica, aunque se espera que el dinamismo en la exportación de tecnología relacionada con la inteligencia artificial (IA) hacia Estados Unidos proporcione un impulso significativo al crecimiento.
En paralelo, México ha consolidado su posición como un proveedor clave de componentes computacionales hacia el mercado estadounidense, gracias a sus capacidades de manufactura y su conexión con las cadenas de distribución establecidas décadas atrás con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Las exportaciones de equipo de cómputo han experimentado un notable crecimiento del 172% en el primer semestre de 2026, impulsadas por la creciente demanda de infraestructura para centros de datos y aplicaciones de IA en Estados Unidos. En cuanto a la inflación, el FMI ha señalado que se mantiene cerca de la meta fijada por el Banco de México del 3%, estimándose que cierre el año en 3,8%. Este entorno económico sugiere que, aunque persisten algunos desafíos, la perspectiva para la economía mexicana se mantiene positiva, apoyada en gran parte por la robustez de las exportaciones tecnológicas.
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