
El Ministerio para la Transformación Digital ha declarado desierta la adjudicación del Lote 3 del contrato de ciberseguridad de telecomunicaciones de la Administración Central, conocido como CORA III. Esta decisión se tomó luego de que la propuesta de Telefónica, integrada por Telefónica de España y Telefónica Soluciones, fuera descalificada por no contar con un plan de igualdad inscrito en una de las firmas del consorcio, Govertis. La repetición de este fallo de igualdad, que eliminó primero a MasOrange, ha generado una serie de inestabilidades en el proceso de licitación. Además, el Ministerio ahora deberá considerar si este incumplimiento podría influir en otros contratos, como el Lote 1, que ya había sido otorgado a Telefónica por un valor de 152,15 millones de euros.
La controversia se ha intensificado, ya que la exclusión inicial de MasOrange, debido al mismo motivo, tuvo un impacto significativo, especialmente cuando Telefónica recurrió la adjudicación ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales y obtuvo un fallo a su favor. Esta serie de descalificaciones ha suscitado críticas dentro del sector, particularmente por la creciente influencia estatal en la adjudicación de contratos de ciberseguridad estratégicos. Además, la situación se complica con la presencia del Estado francés en el capital de Orange, lo que incrementa las tensiones. Al eliminar a Telefónica con el mismo argumento que utilizaron para descalificar a MasOrange, queda demostrado que los requisitos formales, como los planes de igualdad, son cada vez más influyentes en las licitaciones, incluso cuando no se relacionan directamente con el objeto de los contratos.
Leer noticia completa en El Pais.
