
La lana, el esparto, la palma y el mimbre, materiales tradicionalmente vinculados a la artesanía, han encontrado recientemente un lugar destacado en el arte contemporáneo. Históricamente considerados elementos subalternos dentro de la jerarquía del arte, estos materiales han sido revalorizados y ahora ocupan espacios privilegiados en las principales salas de museos de arte contemporáneo. Este cambio responde a un movimiento que reivindica el trabajo manual, muchas veces realizado por mujeres, y que se relaciona con principios de sostenibilidad y la integración de lo urbano y lo rural. Lejos de ser una vuelta nostalgica a las tradiciones, esta nueva apreciación busca disolver fronteras y promover un diálogo entre lo local y lo global.
Un ejemplo de esta transformación es la exposición «A media lumbre» en el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), comisariada por Blanca de la Torre. Esta muestra agrupa obras de 27 artistas contemporáneos que emplean materiales como el esparto y la cerámica en sus creaciones. Las obras expuestas, además de destacar por su conexión con las sabidurías ancestrales y su enfoque en el «buen vivir», también cumplen con criterios de sostenibilidad, ya que todos los materiales son reutilizables y los transportes se realizan por tierra. La exposición, que estará en el IVAM hasta el 14 de junio, viajará posteriormente a diversas ciudades, consolidando la reintegración de estas fibras naturales al arte contemporáneo y subrayando su pertinencia en el contexto actual. Entre los artistas participantes se encuentran Sonia Navarro, quien destaca el valor ambiental del esparto, y Pilar Albarracín, conocida por fusionar elementos de fiestas populares en su arte.
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