

La simple acción de realizar una donación, habitual en muchas familias para apoyar a seres queridos o gestionar patrimonio, puede esconder implicaciones legales y fiscales que muchas personas desconocen. Expertos en derecho sucesorio advierten que, lejos de ser un trámite menor, esta operación requiere una planificación previa para evitar sorpresas desagradables en el futuro.
Uno de los errores más comunes, según explica el abogado especializado en herencias, David Jiménez, es pensar únicamente en la donación en sí misma, sin considerar cómo afectará esa transferencia a la futura herencia y a la carga tributaria relacionada. “Mucha gente dona sin tener en cuenta que, si fallece en menos de cuatro años, esa donación se incorpora al patrimonio a efectos fiscales”, señala. Esto significa que la cantidad donada puede aumentar la base imponible del impuesto de sucesiones, haciendo que la carga impositiva sea mayor de lo esperado.
Además, Jiménez explica que muchos donantes no reflexionan sobre cómo esa acción influirá en la distribución del patrimonio en el momento del fallecimiento. La figura del ‘colacion’ resulta clave en estos casos: ciertos bienes donados en vida deben considerarse como parte de la herencia para garantizar la igualdad entre los herederos forzosos, como los hijos. Ignorar esta circunstancia puede derivar en conflictos familiares o en ajustes posteriores que complican aún más la repartición patrimonial.
Para evitar estos errores, se recomienda evaluar cuidadosamente cada donación y su impacto en la futura herencia. La coordinación con asesores fiscales o abogados especializados permite una planificación más segura y adaptada a la legislación vigente. Tomar decisiones informadas, con conocimiento de las implicaciones legales y tributarias, es fundamental para garantizar una transmisión patrimonial ordenada y justa.
Este enfoque no solo ayuda a optimizar la carga fiscal, sino también a evitar posibles conflictos familiares que surgirían si las donaciones no se integran correctamente en la planificación hereditaria. En definitiva, realizar una donación debe ser visto como parte de una estrategia patrimonial integral, donde el buen asesoramiento y la previsión son los mejores aliados para proteger y gestionar adecuadamente los bienes y derechos de cada familia.
