
Las fuerzas leales al presidente Sharaa han avanzado hasta las inmediaciones de Raqaa, la que fuera bastión del Estado Islámico, en un movimiento estratégico que ha provocado el repliegue de las milicias kurdas. Estas milicias, consideradas como los principales aliados de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo en la región, han sido vistas retrocediendo ante la presión de las tropas gubernamentales. El avance hacia Raqaa se da en un contexto de creciente tensión y reconfiguración de alianzas dentro del país, reflejando el complejo equilibrio de poder en un escenario post-conflicto tras la derrota del Estado Islámico.
La situación ha generado preocupación en el ámbito internacional, especialmente en Washington, dado que las milicias kurdas han sido un socio clave en la estrategia antiterrorista de Estados Unidos en Siria. El repliegue kurdo no sólo representa un revés táctico, sino que también podría dar lugar a un resurgimiento de la inestabilidad en una región que llevaba meses en relativa calma tras la caída del califato. La operación de las fuerzas de Sharaa es vista como un intento de consolidar el control gubernamental en áreas críticas del país, lo que podría tener profundas implicaciones para las dinámicas futuras del conflicto y para los esfuerzos de pacificación y reconstrucción de Siria.
Leer noticia completa en El Mundo.
