En la reciente gala de los premios Gaudí, la emoción se palpaba en la alfombra roja, donde Eduard Sola, el guionista galardonado por «Casa en flames», compartió su agitación y admiración por «El 47», una película que, según él, refleja mejor la esencia de Cataluña. Sola, quien se autodefine como charnego, expresó que la película sobre la lucha vecinal de migrantes en las montañas de Barcelona durante la Transición es una representación más fiel de Cataluña que su propia obra. A pesar de sus nervios, Sola destacó la importancia de las migraciones y el papel transformador que desempeñan en la sociedad, señalando el progreso que experimentó desde su abuelo analfabeto hasta su carrera como escritor.
Durante su discurso de aceptación, Eduard Sola enfatizó la educación pública y el entorno comunitario como pilares de su éxito, describiendo su logro no solo como personal, sino como un triunfo colectivo. Agradeció a los casales, plazas y a todas las personas que lo apoyaron a lo largo de su vida, atribuyendo su presencia en el escenario no únicamente a su propio esfuerzo. Sola cerró con un llamado de inclusión y acogida a los migrantes, instando a combatir la xenofobia y abogar por una sociedad que celebre la diversidad, vaticinando un futuro donde las historias catalanas emerjan enriquecidas por estas nuevas voces.
Leer noticia completa en El Pais.