
El director general de la Policía, Francisco Pardo, ha convocado una reunión de emergencia con los mandos policiales tras la dimisión de José Ángel González, quien ocupaba el cargo de director adjunto operativo del cuerpo. La renuncia de González, también conocido como Jota, se produjo después de que un juzgado de Madrid admitiera a trámite una querella en su contra por presunta agresión sexual a una subordinada. La reunión, llevada a cabo en el complejo policial de Canillas en Madrid, se centró en abordar la crisis interna que ha sacudido a la institución. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha manifestado que desconocía los hechos atribuidos a González y aseguró que, de haber tenido conocimiento previo, habrían solicitado su renuncia inmediatamente.
Mientras tanto, el Gobierno ha defendido su gestión del caso. El presidente Pedro Sánchez ha enfatizado que el Ejecutivo actuó de manera rápida y empática con la víctima, y destacó que se exigió rápida dimisión al mando policial implicado. Sin embargo, el Partido Popular ha criticado la actuación del ministro Marlaska, acusándolo de encubrir la agresión y ha pedido su dimisión. Marlaska, por su parte, ha advertido desde el Congreso que podría emprender acciones legales contra quienes sugieran que encubrió el caso, y afirmó que solo consideraría renunciar si la víctima señala que se sintió desprotegida. La situación ha generado una tormenta política, mientras se espera que las investigaciones en curso esclarezcan los hechos.
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