El comprador de una vivienda que se encuentra supuestamente okupada por Paloma Porcel ha expresado su frustración ante la situación legal que enfrenta. El inmueble, que perteneció a la madre de Porcel, fue embargado y subastado debido a una considerable deuda con Hacienda, que la hija no pudo saldar. Según el nuevo propietario, desde que se adjudicó la casa ha sido víctima de diversos impedimentos para concretar la entrega, incluyendo la aparición de contratos de arrendamiento que complican aún más el proceso. Tras intentar negociar la salida de los ocupantes con una oferta de 20.000 euros, este recibió una respuesta negativa, denunciando que se le exigía 300.000 euros como condición para abandonar la vivienda.
El comprador se siente indignado por lo que califica como un «chantaje» y una falta de respeto que, según él, afecta a muchos propietarios en situaciones similares. A pesar de tener que continuar pagando un alquiler de 3.000 euros por su actual vivienda, ha señalado que la comunidad de vecinos le reclama 12.000 euros por cuotas impagadas que atribuye a los ocupantes. En respuesta a la controversia, la abogada de Paloma Porcel ha defendido su posición, subrayando que su clienta nunca ha buscado exposición mediática y ha retado al comprador a revelar su identidad. Además, dejó en claro que no están dispuestos a negociar fuera del marco legal, robusteciendo así su posición en este complicado enfrentamiento.
Leer noticia completa en 20minutos.
