El Corte Inglés reafirma su compromiso con la sostenibilidad alimentaria al unirse por séptimo año consecutivo a la Semana contra el Desperdicio Alimentario, una iniciativa impulsada por AECOC, coincidiendo con el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, celebrado el pasado 29 de septiembre. La empresa, que forma parte del Foro por Madrid, lidera una campaña de sensibilización y concienciación tanto para sus clientes como para sus empleados, utilizando diversos canales de comunicación como cartelería, megafonía, su intranet corporativa, página web, aplicación móvil y redes sociales.
Esta acción es parte de un plan más amplio de El Corte Inglés que se centra en la prevención, redistribución y concienciación del desperdicio alimentario. Un ejemplo destacado de este compromiso es «Mica de Pan», una cerveza innovadora creada a partir del pan no vendido en sus centros de Valladolid. Este producto, desarrollado en colaboración con la cervecera artesanal Ribera del Duero (Mica), representa un esfuerzo por reutilizar recursos y minimizar la pérdida de alimentos, siendo distribuido en todas las sucursales de El Corte Inglés e Hipercor, así como en los establecimientos Supercor de Valladolid.
El compromiso solidario de la empresa también se refleja en la donación de más de 4.800.000 kilos de alimentos durante el ejercicio 2023. Estos alimentos, aunque no fueron comercializados, eran aptos para el consumo y fueron redistribuidos como parte de una iniciativa para maximizar su aprovechamiento y fomentar una mayor conciencia sobre el problema del desperdicio alimentario. Esta donación forma una parte integral del plan de Responsabilidad Social Empresarial de El Corte Inglés, que aboga por un uso más solidario de los recursos.
Este año se celebra además el 12º aniversario de un compromiso voluntario promovido por AECOC, al cual El Corte Inglés se adhirió junto con otras empresas del sector distribución para implementar medidas preventivas y asegurar una segunda vida para los excedentes alimentarios. La participación continua de la empresa en estos esfuerzos refleja no solo su respuesta a las preocupaciones sociales sobre el desperdicio, sino también su alineación con los estándares que establecerá la futura Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que se espera entre en vigencia próximamente.