En un esfuerzo por transformar la atención en salud mental y promover una vida autónoma, se están implementando iniciativas que buscan reducir la hospitalización tradicional mediante alternativas como la atención domiciliaria, la hospitalización abierta y las casas de crisis. Estas medidas pretenden ofrecer a los pacientes un entorno más familiar y menos institucionalizado, garantizando al mismo tiempo el acceso a una vivienda adecuada y la posibilidad de participar en el mercado laboral de manera digna.
Una de las prioridades de este ambicioso plan es erradicar el uso de contenciones mecánicas, en favor de métodos más humanos y respetuosos hacia los pacientes. Además, se está fomentando la participación de pacientes expertos en las decisiones que afectan su tratamiento, asegurando que sus voluntades anticipadas sean respetadas en situaciones de crisis. Este enfoque reconoce la importancia de la autonomía del paciente en el proceso de recuperación.
El plan también introduce programas innovadores de formación en prescripción y deprescripción, centrados específicamente en hipnosedantes y antidepresivos. De igual manera, se busca impulsar la prescripción social como una herramienta complementaria en el tratamiento de trastornos mentales, destacando la importancia de abordar las necesidades sociales y comunitarias de los pacientes.
En el ámbito laboral, se proyecta la creación de una guía para identificar problemas de salud mental relacionados con el trabajo. Esta herramienta sería clave para la vigilancia y cuidado de la salud mental de los empleados, especialmente aquellos expuestos a riesgos psicosociales, fortaleciendo así las estrategias de prevención dentro de las empresas y lugares de trabajo.
Por otra parte, el plan reconoce la urgente necesidad de incrementar el número de profesionales en el área de salud mental. Esto incluye mejorar sus condiciones laborales para garantizar su disponibilidad y retener el talento necesario para enfrentarse a la creciente demanda. En un giro hacia la atención integral, también se implementarán acciones para proteger la salud mental del personal sanitario, un colectivo que ha estado bajo una presión considerable, especialmente en los últimos años.
Esta serie de acciones no solo busca mejorar el sistema de salud mental existente, sino que también pretende sentar las bases para un cuidado más humano, efectivo y accesible para todos, demostrando un compromiso con el bienestar psicológico de la población.
Fuente: Ministerio de Sanidad