

Con el arranque del Black Friday a la vuelta de la esquina, un nuevo estudio de la plataforma Back Market revela un panorama de consumo en España que privilegia la reflexión sobre la impulsividad. Ocho de cada diez españoles planean sacar partido de las ofertas de este año, con un 58% centrando sus compras en dispositivos tecnológicos. Sin embargo, solo el 25% de estos compradores está interesado en los últimos modelos, destacando una preferencia por productos que ofrezcan calidad y durabilidad.
Las estadísticas muestran que esta tendencia es particularmente fuerte entre los menores de 35 años, quienes buscan maximizar el valor de su dinero en lugar de optar por las novedades tecnológicas más recientes. El Black Friday se mantiene como un hito para el comercio, pero con cambios evidentes en la mentalidad del consumidor español, quien ahora valora más la relación calidad-precio y la durabilidad que el simple deseo de lo nuevo.
En un giro significativo, solo un 8% de los encuestados considera esencial adquirir los modelos tecnológicos más recientes. Este cambio de actitud refleja una creciente madurez en el consumo, con una inclinación hacia decisiones más sostenibles y conscientes. Además, el «miedo a perderse una oferta», conocido como FOMO, ha disminuido, con apenas un 14% de los consumidores confesando realizar compras impulsivas habitualmente.
Según Marta Castillo, responsable de Marketing y Brand de Back Market, el nuevo perfil del consumidor busca dispositivos que ofrezcan verdadero valor y durabilidad. Este enfoque no solo representa un consumo más informado y estratégico, sino que también subraya una creciente preocupación por el impacto ambiental y la sostenibilidad.
La sostenibilidad, de hecho, se convierte en un factor clave en las decisiones de compra, con un 60% de encuestados dispuestos a considerar la adquisición de dispositivos reacondicionados incluso sin descuentos. Este interés es notable entre los menores de 35 años, de los cuales el 24% optaría por productos reacondicionados sin pensarlo dos veces, y continúa siendo relevante entre los mayores de 45 años.
La evolución hacia una mentalidad de consumo más consciente y sustentable perfila un Black Friday donde la utilidad y el valor real son las principales motivaciones. Aunque este evento sigue marcando el calendario de compras de los españoles, el enfoque para aprovecharlo está sendo redefinido de manera más racional y responsable.
