
El FC Barcelona demostró nuevamente su dominio absoluto sobre el Real Madrid con un contundente triunfo en el Alfredo di Stéfano, ampliando su liderazgo en la Liga F y enterrando las esperanzas del club blanco en el torneo nacional. El encuentro, que tuvo lugar apenas cuatro días después de una contundente victoria del Barça en la Champions, evidenció la manifiesta superioridad del equipo catalán, que superó sin dificultad a su oponente. La victoria de 3-0 permitió al Barcelona establecer una diferencia de 13 puntos sobre el segundo clasificado, consolidándose de esta manera como el dominador indiscutible del fútbol femenino europeo. Este partido reafirmó la eficaz estrategia del Barça, que con organización y precisión desarticuló los intentos del Madrid de revertir su angustiosa racha de derrotas en los clásicos.
El Real Madrid mostró una disposición más ordenada bajo el nuevo esquema 5-4-1 propuesto por el técnico Quesada, logrando en un principio neutralizar la ofensiva culé. A pesar de un inicio prometedor y de la presión ejercida por la delantero colombiana Linda Caicedo, el conjunto blanco no pudo sostener el ritmo frente al talento ofensivo del Barcelona. Un gol de Ona Batlle abrió el marcador tras una jugada que desequilibró la defensa rival. La conexión entre Hansen y Alexia Putellas aumentó la ventaja, estableciendo un récord de goles en los clásicos para la capitana del Barça. Finalmente, un autogol de Maëlle Lakrar selló la victoria de las visitantes. La contundente actuación del Barcelona dejó al Real Madrid sin capacidad de respuesta y elevó más la expectativa sobre el próximo enfrentamiento de Champions en el Camp Nou.
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