
El Banco de México ha efectuado un recorte de 25 puntos base en la tasa de interés, situándola en un 7%, continuando así con la estrategia menos restrictiva iniciada en marzo de 2024. Esta decisión responde a la presión inflacionaria que ha superado las metas fijadas, con un registro de inflación general del 3.8% y subyacente del 4.43% al cierre de noviembre, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El objetivo del banco central es alinear la inflación con la meta del 3% prevista para el tercer trimestre de 2026, considerando factores como la debilidad de la actividad económica y las fluctuaciones en el tipo de cambio. La medida fue respaldada mayoritariamente por los miembros de la Junta de Gobierno, aunque hubo una voz disidente que abogó por mantener la tasa en 7.25%.
Además, esta reducción en la tasa de interés busca estimular el consumo y la inversión, elementos que se han mostrado estancados. La actual administración, liderada por Claudia Sheinbaum, junto con destacados empresarios como Carlos Slim, ha trabajado en un programa de inversiones para reactivar la economía, que se encuentra prácticamente estancada con una previsión de crecimiento del PIB del 0.4% para finales de 2025. Sin embargo, el Banco de México advierte sobre posibles presiones inflacionarias derivadas de decisiones económicas en Estados Unidos y otros factores globales, como el aumento de tensiones comerciales y geopolíticas. Ante esta coyuntura, se recomienda cautela para evitar efectos adversos en la economía y mantener estables las expectativas de inflación a mediano plazo.
Leer noticia completa en El Pais.
