El Ayuntamiento ha reconocido haber cometido un «error» al aprobar inicialmente la exposición del artista Rubén García. Esta polémica muestra provocó un amplio debate en la comunidad, ya que varias de las obras presentadas fueron consideradas controvertidas por ciertos sectores del público y la crítica. Fuentes municipales indicaron que, tras una revisión exhaustiva del contenido y el contexto de las obras expuestas, se tomó la decisión de retractarse y revisar el proceso de aprobación inicial. Se aseguró que el objetivo es garantizar que las exposiciones que se realicen cuenten con un criterio que respete la sensibilidad y diversidad cultural de los madrileños.
En respuesta a esta situación, el consistorio se comprometió a implementar medidas más estrictas y revisiones adicionales en el proceso de selección de futuras exhibiciones. El objetivo es asegurar que no se repitan situaciones donde el contenido artístico pueda ser percibido como ofensivo o inadecuado para el público. Las autoridades municipales subrayaron la importancia de equilibrar la libertad artística con el respeto a todos los sectores de la comunidad, recordando que la cultura debe ser un vehículo para el diálogo y la inclusión. Esta decisión ha generado diversas reacciones en el ámbito artístico, con opiniones divididas entre aquellos que defienden la libertad de expresión y los que apoyan la retirada de la muestra.
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