

La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a la primera fase del ambicioso Proyecto de Mejora de la Interconexión Peatonal Norte-Sur, que busca transformar la Avenida de Madrid con un enfoque en el calmado de tráfico. La iniciativa, defendida por la teniente de alcaldesa y concejala de Urbanismo, Cristina Alcañiz, promete revolucionar la movilidad peatonal y la seguridad vial, mientras mejora la accesibilidad universal y conecta de manera más eficiente los barrios circundantes. Este proyecto sigue la estela de otros exitosos desarrollos urbanos en áreas como la Avenida de Guadalajara y el Paseo del Val.
Con una inversión que supera los 2 millones de euros y un plazo de ejecución de ocho meses, el proyecto se centrará en el tramo entre la glorieta de la Plaza de las 25 Villas y la Glorieta de Arganda, poniendo énfasis en las intersecciones claves de Austria/Bosnia-Herzegovina y la Glorieta Luis de Vitoria. Un enfoque integral incluirá la transformación definitiva de glorietas provisionales, mejoras en calzadas y aceras, renovación de señalización y la incorporación de vegetación.
La renovación abarca casi 30.000 metros cuadrados de firme, especialmente en áreas con pavimento deteriorado, y la instalación de siete badenes reductores de velocidad. También se prevé una actualización de la señalización horizontal y vertical. Actualmente, la carretera sufre de dos intersecciones canalizadas con glorietas incompletas, que serán rediseñadas y completadas para optimizar la circulación y la seguridad.
En la Glorieta Luis de Vitoria, la intervención incluye el ensanchamiento de aceras, creación de zonas ajardinadas y estanciales con mobiliario urbano, junto con la reubicación de pasos de peatones para mejorar la continuidad peatonal. La eliminación de semáforos en las glorietas mencionadas y la implementación de elementos reductores de velocidad son medidas clave para lograr estos objetivos.
La glorieta en la intersección de las calles Austria y Bosnia-Herzegovina también experimentará una transformación significativa con la ejecución de una glorieta completa, ajuste de pasos de peatones y modificación de radios de giro para optimizar la circulación. Se plantará nueva vegetación y se habilitarán espacios estanciales equipados con bancos y arbolado.
«Esta es solo la primera fase de un plan más amplio que abarcará toda la Avenida de Madrid», afirmó Alcañiz, subrayando el compromiso continuado del gobierno local con la mejora del entorno urbano y la vida cotidiana de los ciudadanos. Con etapas que prometen una modernización profunda del tejido urbano, este proyecto se perfila como un ejemplo destacado de cómo la infraestructura puede adaptarse a las necesidades contemporáneas de accesibilidad y sostenibilidad.
