Desde hoy, el Museo del Prado se convierte en epicentro de un diálogo sin precedentes entre el arte contemporáneo europeo y la tradición pictórica española, con la inauguración de la exposición «Sigmar Polke. Afinidades desveladas». La muestra, que se extenderá hasta el 16 de marzo de 2025, ofrece una oportunidad única para explorar la obra del influyente pintor alemán Sigmar Polke y su fascinante interacción con la herencia del célebre maestro español Francisco de Goya.
El evento inaugural contó con la presencia de Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura, quien junto a Javier Solana, presidente del Real Patronato Museo Nacional del Prado, y Miguel Falomir, director del museo, destacó la relevancia de esta exposición como parte de un compromiso continuo del Ayuntamiento de Madrid con el Prado. Esta colaboración ha sido fundamental para el éxito de otras muestras recientes, evidenciando el compromiso de la capital española con la difusión cultural tanto a nivel nacional como internacional.
«Sigmar Polke. Afinidades desveladas» es más que una simple exposición; es una conversación entre dos revolucionarios del arte separados por siglos, pero unidos por su enfoque disruptivo y visionario. La comisaria Gloria Moure ha reunido más de cuarenta piezas de Polke, entre las que se incluyen pinturas, fotografías y dibujos, junto con el emblemático cuadro «Las viejas o El Tiempo» de Goya, que se exhibe en España por primera vez, proveniente del Museo de Lille.
La conexión entre Polke y Goya se teje a lo largo del recorrido de la exposición, destacando la influencia que tuvo la obra del maestro aragonés en el desarrollo artístico del alemán. Polke, fascinado por la carga simbólica y la factura concreta de «Las viejas», exploró las entrañas de la pintura mediante rayos X, descubriendo composiciones ocultas que alimentaron su imaginación e innovación artística.
Particularmente, la resurrección de elementos invisibles bajo el lienzo, como una Resurrección de Cristo rodeada de nubes en la parte superior izquierda de la radiografía, resonó con fuerza en Polke, que halló en estas imágenes ocultas un espacio fértil para la intersección entre lo artístico y lo paranormal. Estas visiones irracionales y espectrales conectan profundamente con su obra, que a menudo desafía los límites entre lo fenomenológico y lo tangible.
En definitiva, «Sigmar Polke. Afinidades desveladas» reivindica el poder de las exposiciones temporales de enriquecer no sólo el conocimiento científico y cultural, sino de proyectar al exterior la vitalidad creativa de Madrid. Esta muestra no sólo celebra la conexión entre dos épocas y estilos, sino que reafirma el museo como un punto de encuentro para la evolución permanente de la cultura europea.