

En un movimiento que promete transformar la fisionomía urbana de Barajas, el Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde al ambicioso proyecto de peatonalización del casco histórico de esta emblemática zona. Las obras, que están programadas para dar inicio antes de la llegada de la primavera, culminarán en la segunda mitad de 2027. La decisión fue anunciada por la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de la Junta de Gobierno.
El proyecto, que ha sido gestado con el objetivo de revitalizar el centro histórico de Barajas y fomentar una circulación sostenible, cuenta con el respaldo de diversos colectivos vecinales y medioambientales. La peatonalización no solo pretende mejorar la calidad del aire y reducir la contaminación acústica, sino también aumentar el atractivo turístico del área, respetando su valioso patrimonio histórico.
En su declaración, Sanz destacó que «este proyecto es un paso fundamental hacia un Madrid más sostenible y habitable». Además, subrayó la importancia de conservar la esencia del casco histórico al tiempo que se implementan mejoras que beneficien tanto a residentes como a visitantes.
La intervención abarcará distintas fases y contemplará la renovación de infraestructuras esenciales, tales como redes de saneamiento y alumbrado público, así como la mejora de acceso a servicios de movilidad reducida. Se espera que este proceso sea un catalizador para la economía local, promoviendo la apertura de nuevos negocios y fomentando el comercio de proximidad.
Aunque el proyecto ha sido recibida con entusiasmo por muchos, no está exento de críticas. Algunos residentes han expresado preocupación por las posibles restricciones vehiculares y las dificultades que las obras puedan causar temporalmente. No obstante, desde el Ayuntamiento se ultiman planes para minimizar el impacto negativo, asegurando una transición ordenada y eficiente durante el periodo de ejecución.
Este ambicioso plan de peatonalización se suma a otros esfuerzos municipales encaminados a transformar Madrid en una ciudad más verde y saludable, alineándose con las normas comunitarias sobre sostenibilidad urbana. Con Barajas en el centro de este movimiento, se espera que el resultado final sea una muestra viviente de modernidad equilibrada con tradición.
