

El sector audiovisual se confirma como uno de los grandes motores de la Comunidad de Madrid. Según el informe “Importancia económica del sector audiovisual en la Comunidad de Madrid”, elaborado por Afi, por cada euro de valor añadido bruto (VAB) directo que produce la industria se generan 2,1 euros adicionales en el resto de la economía regional. El efecto arrastre sitúa al audiovisual entre las actividades estratégicas de Madrid, con una actividad conjunta superior a 7.000 millones de euros, equivalente al 2,6 % del PIB autonómico.
El estudio abarca el conjunto de la cadena de valor —cine, televisión, postproducción, animación, videojuegos y servicios asociados— y constata un impulso público reciente: entre 2023 y 2024 la Comunidad ha destinado 9,55 millones de euros en ayudas directas, un apoyo que ha alcanzado a más de 240 producciones y que ha contribuido a dinamizar el ecosistema creativo y empresarial.
El empleo mantiene la misma inercia: más de 100.000 puestos de trabajo dependen de forma directa o indirecta del audiovisual madrileño. Además, por cada 100 empleos directos se generan 238 adicionales, una muestra del papel tractor que ejerce sobre otros sectores. El informe subraya, asimismo, la especialización del tejido productivo: ocho de cada diez empresas pertenecen a actividades de cine, vídeo y televisión, y el número de compañías dedicadas específicamente al ámbito cinematográfico se ha duplicado en la última década, convirtiéndose en el subsector con mayor crecimiento.
Este contexto ha disparado la demanda de perfiles cualificados en postproducción avanzada, dirección de fotografía digital, diseño sonoro, animación, producción ejecutiva, guion, desarrollo de videojuegos y creación de contenidos para plataformas. En ese terreno, centros formativos como The Core —Escuela Superior de Audiovisuales de la red Planeta Formación y Universidades— están alineando su oferta con las necesidades reales de la industria, con metodologías y entornos de aprendizaje conectados a la práctica profesional y a los cambios tecnológicos. Su decana, Mercedes Agüero, subraya que el tamaño del multiplicador económico confirma la naturaleza estratégica del sector y que su expansión exige talento altamente preparado para integrarse en procesos cada vez más complejos y digitalizados.
El informe destaca, además, que el peso del audiovisual madrileño duplica la media nacional tanto en contribución económica como en empleo, un dato que refrenda la especialización de la región y la consolidación de un polo con capacidad de arrastre sobre servicios tecnológicos y creativos, logística, turismo y restauración. En conjunto, el sector se perfila como una pieza clave para la competitividad de Madrid y su proyección internacional.
Con el aumento de la producción, la entrada de nuevos operadores y una demanda global de contenidos al alza, el horizonte es de oportunidades, pero también de exigencia formativa. La renovación constante del talento se presenta como condición indispensable para sostener el ritmo de crecimiento y aprovechar un momento en el que la innovación tecnológica, la digitalización y la profesionalización de todos los perfiles ya no son ventajas competitivas, sino la base sobre la que se construye el futuro del audiovisual en Madrid.
