En una demostración de fuerza y tecnología militar, Irán presentó sus nuevas armas en un desfile en Teherán el pasado 21 de septiembre, apenas unos días antes de lanzar una serie de misiles balísticos sobre Israel. Entre las novedades destacaron el dron Shahed-136B y el misil Yihad, ambos con capacidades avanzadas y un alcance significativo. La Guardia Revolucionaria iraní, encargada de su desarrollo, ha conseguido, a pesar de décadas de embargos, construir un arsenal que ahora es considerado uno de los más sofisticados de la región. El presidente Masoud Pezeshkian subrayó el crecimiento de las capacidades defensivas de Irán, proclamando que ningún enemigo osaría atacar al país.
Analistas como Ali Vaez del Crisis Group, destacan que Irán ha refinado su arsenal y capacidad militar mediante eludir sanciones y enfocarse en el desarrollo de armas asimétricas. Misiles y drones de largo alcance, capaces de atravesar distancias significativas sin ser detectados, forman la columna vertebral de su disuasoria estrategia militar. A pesar de tener menores capacidades en armamento convencional comparado con grandes potencias regionales como Israel, la apuesta por estas tecnologías ha permitido a Irán mantener una postura defensiva eficaz y exportar sus conocimientos a aliados y socios en el Medio Oriente, África y Latinoamérica, aumentando su influencia y capacidad de disuasión en la región.
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