Un año después de que España eliminara las conocidas «Golden Visa», el mercado inmobiliario se mantiene estable, tal y como lo indica Iñaki Unsain, reconocido miembro del Personal Shopper Inmobiliario. La Ley Orgánica 1/2025, que revocó el permiso de residencia para inversores extranjeros que adquirieran propiedades de al menos 500.000 euros, entró en vigor el pasado 3 de abril sin provocar los temores de una caída en el mercado.
Unsain, quien también es director general de ACV Gestión Inmobiliaria, observa que el impacto de esta medida en el sector será mínimo. Según él, la «Golden Visa» era más un atractivo adicional que una condición esencial para los potenciales compradores extranjeros. En una década, solo se otorgaron 22.430 de estos visados, lo cual, de acuerdo con datos del Ministerio de Asuntos Exteriores, representa una fracción insignificante respecto al total de inversiones inmobiliarias en el país.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, avaló la eliminación de las «Golden Visa» argumentando que era un paso crucial para proteger el derecho a la vivienda y prevenir su utilización con fines especulativos. Sin embargo, dentro del sector inmobiliario, algunas opiniones sugieren que esta decisión responde más a una estrategia política orientada a ganar el favor del electorado. Unsain se muestra crítico frente a la derogación, calificándola de innecesaria y advirtiendo sobre el posible efecto de desalentar la inversión extranjera.
A pesar de estos cambios, el experto sostiene que el interés de los compradores internacionales por el mercado inmobiliario español no decaerá. «Si un extranjero desea comprar una vivienda en España, la comprará con o sin ‘Golden Visa’», declara Unsain, restando importancia a la relevancia de la normativa como factor decisivo para los compradores extranjeros.
En conclusión, a pesar de la modificación legislativa, la confianza del sector inmobiliario en la estabilidad y atracción del mercado español permanece intacta. La eliminación de las «Golden Visa» parece no haber alterado el curso de las inversiones extranjeras en el país, sugiriendo que la solidez del mercado va más allá de los beneficios de un visado dorado.