

Recientes estudios en Estados Unidos han arrojado luz sobre una posible vía farmacológica para tratar el consumo problemático de cannabis, un trastorno cuya prevalencia ha ido en aumento, especialmente en países donde la marihuana ha sido legalizada. La investigación, llevada a cabo en la Universidad Médica de Carolina del Sur, evaluó la efectividad de un medicamento conocido por su utilización en dejar de fumar: la vareniclina.
Este ensayo clínico involucró a 174 personas diagnosticadas con trastorno por consumo de cannabis, quienes durante 12 semanas siguieron un tratamiento con vareniclina o un placebo, en un diseño aleatorizado y controlado. La finalidad era determinar si el fármaco podía disminuir la frecuencia del uso de marihuana en quienes no lograban reducir su consumo por sí mismos, a pesar de experimentar consecuencias negativas en su salud física, mental y su entorno social.
Los resultados fueron prometedores, especialmente en el grupo masculino. Los hombres tratados con vareniclina mostraron una reducción significativa en la cantidad de episodios semanales de consumo, pasando de un promedio de casi 8 a aproximadamente 5,7 en la semana siguiente a la finalización del tratamiento. Además, la cantidad de días en los que utilizaron cannabis disminuyó de 3,8 a 2,9 por semana. En cambio, los participantes que recibieron placebo mantuvieron niveles de consumo elevados, superando las 12 ocasiones semanales.
Por el contrario, en las mujeres los cambios fueron menos contundentes y no tan claros. Aunque las participantes tratadas con vareniclina reportaron una ligera disminución en el uso semanal, los niveles todavía eran mayores en comparación con los varones, y la adherencia al tratamiento fue menor. La investigación señala que las diferencias bioquímicas y psicológicas entre géneros podrían influir en la respuesta a esta medicación, por lo que planean ampliar los estudios para comprender mejor estas variaciones.
La principal investigadora del estudio, la profesora McRae-Clark, comentó que en Estados Unidos la adicción al cannabis crece rápidamente y que, actualmente, no existen medicamentos específicos aprobados para tratar este problema. La vareniclina, que en su uso habitual ayuda a dejar de fumar, se presenta como una opción con potencial, aunque por ahora solo muestra eficacia en hombres en la medida en que los resultados sean confirmados en futuras investigaciones.
Este hallazgo resulta relevante en un contexto donde la automedicación y la falta de tratamientos efectivos complican la gestión de la dependencia del cannabis. La creciente legalización y el aumento del uso recreativo y terapéutico han contribuido a que esta problemática gane terreno, impactando en la salud pública y en la calidad de vida de muchas personas.
Los expertos destacan la necesidad de hacer un esfuerzo conjunto para desarrollar intervenciones diferenciadas por género y de mayor especificidad para esta adicción. También llaman a ampliar la investigación para encontrar soluciones más efectivas, complementarias a las estrategias psicológicas y psicosociales tradicionales. La comunidad médica en general está atenta a estos avances, que podrían marcar un antes y un después en el tratamiento de un trastorno cuya complejidad continúa revelándose.
