El Gobierno de Donald Trump ha implementado una drástica suspensión de todas las solicitudes de inmigración de ciudadanos provenientes de 19 países considerados de alto riesgo, afectando procesos de tarjetas verdes y la naturalización estadounidense. Esta medida incluye naciones como Irán, Sudán, Eritrea y Haití, y fue confirmada por Matthew Tragesser, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). Según Tragesser, la pausa busca asegurar que aquellos que obtengan la ciudadanía sean “los mejores entre los mejores”, resaltando que la ciudadanía es vista como un privilegio y no un derecho.
La decisión ha sorprendido a numerosos inmigrantes que, tras meses o incluso años de espera, se encontraron con la cancelación de sus entrevistas y ceremonias de naturalización sin explicaciones adecuadas. La decisión se enmarca en un entorno de creciente represión migratoria, acentuada por recientes incidentes de seguridad nacional, como el tiroteo en Washington atribuido a un ciudadano afgano con asilo. Más de 1.5 millones de personas con solicitudes de asilo pendientes y alrededor de 50.000 con concesiones de asilo durante la administración anterior podrían verse gravemente afectados por esta nueva política migratoria.
Leer noticia completa en 20minutos.
