A partir de este viernes, recibir un paquete en Estados Unidos será considerablemente más caro debido a la cancelación de la cláusula «de minimis», que eximía de aranceles a envíos de menos de 800 dólares. Esta medida, anunciada por la administración Trump, causa la suspensión temporal de envíos postales desde múltiples países, incluyendo México y la Unión Europea. Durante un periodo de transición de seis meses, los remitentes podrán optar por pagar una tarifa plana, cuyo monto variará entre 80 y 200 dólares según el país de origen y los aranceles aplicados. Esta decisión significa una nueva escalada en la guerra comercial del gobierno estadounidense, que busca reafirmar su control sobre el flujo de productos y aumentar los ingresos arancelarios.
La administración ha subrayado que el cambio es definitivo y no habrá excepciones para ningún país, esperando que aumente las arcas federales y reduzca el tráfico ilícito de sustancias. Según Peter Navarro, asesor económico presidencial, esta acción podría generar hasta 10.000 millones de dólares y restringir el flujo de narcóticos al país. La cancelación de la exención inicialmente solo afectaba a China y Hong Kong, impactando principalmente a empresas como Temu y Shein, pero ahora se extiende al resto del mundo, obligando a los servicios postales internacionales a adaptarse rápidamente. Con el volumen de envíos multiplicado por diez en la última década, se espera que los consumidores estadounidenses enfrenten un incremento en los costos de productos cotidianos importados, un cambio significativo que alterará la dinámica del comercio internacional en los próximos meses.
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