

Madrid, 4 de diciembre de 2025. Un reciente informe presentado por el Banco Santander en Londres, titulado “El valor de aprender: Perspectivas globales sobre educación financiera”, ha puesto de manifiesto un cambio significativo en las prioridades educativas de los españoles. Según el estudio, los ciudadanos del país valoran ahora la educación financiera por encima de asignaturas más tradicionales como Historia y Literatura, reflejando una tendencia emergente en la formación académica.
El informe, resultado de una colaboración con Ipsos y basado en 20.000 encuestas realizadas en diez países, destaca que el 86% de los españoles nunca recibió clases de educación financiera durante su etapa escolar, un dato que coincide con la media global. Sin embargo, a pesar de esta carencia, tres de cada cuatro españoles expresan su disposición a participar en cursos gratuitos sobre educación financiera, con un interés especialmente pronunciado entre los jóvenes de 25 a 34 años.
Los beneficios vinculados a una educación financiera adecuada son claros para los encuestados: el 64% afirma que les permitiría tomar decisiones financieras más acertadas, el 59% cree que podría gestionar mejor su dinero y deudas, y un 46% considera que actuaría con mayor ética al elegir productos financieros. Además, un abrumador 91% de los encuestados sostiene que esta formación debería ser parte del currículo escolar, y el 67% ve con buenos ojos los centros educativos que la incluyen.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander, destacó la educación financiera como una herramienta crucial para el crecimiento personal y social. «El conocimiento es lo que permite a las personas tomar decisiones informadas, anticipar riesgos y aprovechar oportunidades», señaló Botín, instando a una colaboración conjunta entre gobiernos, instituciones educativas, familias, empresas y bancos para facilitar el acceso a esta formación.
Un hallazgo sorprendente del informe es la discrepancia entre la percepción y la realidad del conocimiento financiero. En España, mientras el 54% de la población cree poseer conocimientos financieros suficientes, solo el 26% respondió correctamente a una cuestión básica sobre inflación, un fenómeno que refleja el efecto ‘Dunning-Kruger’. Este desajuste podría llevar a decisiones financieras erradas y a una falsa sensación de seguridad en cuanto a sus competencias financieras.
La digitalización plantea otro desafío según el estudio, ya que las redes sociales han emergido como una fuente de educación en finanzas, pero los españoles muestran una menor confianza al gestionar sus finanzas de manera online, con solo un 61% sintiéndose seguros en este ámbito, por debajo de la media global.
Para abordar estas necesidades, España cuenta con un Plan de Educación Financiera promovido por la CNMV, el Banco de España y el Ministerio de Economía. A pesar de estos esfuerzos, persisten desafíos, especialmente en torno a la alfabetización digital, la formación de los docentes y la integración de la educación financiera como competencia transversal en el currículo escolar.
El compromiso de Santander por promover la educación financiera sigue siendo firme, ofreciendo programas de formación accesibles en los países donde opera. En 2024, más de 4 millones de personas participaron en sus iniciativas educativas. En España, el programa ‘Finanzas para Mortales’ ha beneficiado a más de 276.000 personas desde su creación en 2012, consolidándose como un referente en la materia gracias a su enfoque inclusivo y multicanal en la enseñanza financiera.
