En una dramática noche de la Euroliga, el equipo azulgrana sufrió una derrota ajustada (101-102) tras desperdiciar una ventaja de ocho puntos en los tres minutos finales del partido. El encuentro, que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos, estuvo marcado no solo por el marcador, sino también por la preocupante lesión del pívot del equipo. El jugador se lastimó de manera fortuita durante el juego, un golpe inesperado para el conjunto que intentaba consolidar su posición en la tabla. La pérdida del encuentro ante sus rivales directos complica sus aspiraciones en la competición europea, dejando al cuerpo técnico con el desafío de recomponer el equipo justo en un momento clave de la temporada.
La lesión del pívot añade una preocupación adicional para los azulgrana, quienes ya enfrentan un calendario exigente y la presión de altos rendimientos. Sin embargo, el equipo debe evaluar rápidamente la gravedad de la lesión para planificar los próximos partidos y mantener viva la esperanza en el torneo. El entrenador, visiblemente afectado por el desenlace del encuentro, señaló la importancia de aprender de los errores cometidos en los últimos minutos y subrayó la necesidad de una mejor gestión del tiempo y los recursos en el futuro. Mientras tanto, los aficionados esperan atentos nuevas noticias sobre el estado del jugador y las medidas que el equipo tomará para revertir la situación en sus próximas contiendas.
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