En un nuevo incidente que ha encendido las tensiones en los Estados Unidos, oficiales federales han protagonizado otro tiroteo, esta vez en Portland, Oregón, dejando a dos personas heridas. El ataque ocurrió durante una “parada vehicular rutinaria” realizada por agentes de la Patrulla Fronteriza, que abrieron fuego cuando el conductor intentó, según se reporta, arrollar a los agentes. Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, comentó que el conductor es un inmigrante indocumentado y presunto miembro de la pandilla venezolana Tren de Aragua, aunque no se han ofrecido pruebas de esta acusación. La situación, que se produce poco después de la muerte de Renee Good a manos de un agente del ICE en Minneapolis, ha generado preocupación y protestas en la comunidad local.
Las reacciones por parte de las autoridades de Portland fueron inmediatas. El alcalde Keith Wilson condenó el tiroteo, exigiendo al ICE detener todas las operaciones en la ciudad hasta que se realice una investigación exhaustiva. En este contexto, el jefe de policía de Portland, Bob Day, instó a la calma mientras se investigan los detalles. Además, el senador Jeff Markley pidió que las protestas sean pacíficas, señalando que cualquier altercado podría ser usado para justificar medidas más severas. En medio de la creciente tensión, el concejo de la ciudad suspendió su sesión pública, y el FBI, que asumió la investigación, publicó una declaración en sus redes antes de retirarla, aumentando la incertidumbre sobre los detalles del caso.
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