La presidencia rotatoria de la Unión Europea por parte de Hungría, encabezada por Viktor Orbán, ha generado controversias desde su inicio. Las recientes visitas de Orbán a Moscú y Pekín han provocado críticas en Bruselas y España. Ministras como Yolanda Díaz y Mónica García han anunciado que no asistirán a reuniones informales organizadas por Hungría, evidenciando una división interna en el gobierno español. La Comisión Europea ha decidido que, debido a estos acontecimientos, solo enviará altos funcionarios a dichos encuentros, marcando un claro descontento hacia la postura diplomática de Orbán.
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