Desde la implementación de una nueva política educativa, los directores de escuelas en diversas regiones han comenzado a recibir a los estudiantes diariamente en los portones de las instituciones. Esta medida busca reforzar la supervisión y seguridad de los alumnos, creando un ambiente más controlado y acogedor desde el momento de su llegada. Directores y personal administrativo destacan que este contacto directo permite identificar posibles problemas desde temprano y ofrecer apoyo inmediato tanto a estudiantes como a sus familias.
Padres y representantes han mostrado reacciones mixtas ante la iniciativa. Algunos consideran positivo el esfuerzo adicional de los directores para asegurar un entorno seguro y propicio para el aprendizaje. Sin embargo, hay quienes cuestionan la efectividad de la medida, argumentando que los problemas de fondo, como el acoso escolar o la falta de recursos educativos, requieren soluciones más profundas. A pesar de estas opiniones divididas, la práctica continúa ganando terreno y se espera que contribuya a mejorar la comunicación y el sentido de comunidad dentro de las escuelas.
Leer noticia completa en El Mundo.