Por primera vez en España, los representantes de un fondo de inversión, Elix Rental Housing, han sido llamados a declarar en un juzgado por una querella colectiva presentada por vecinos de un edificio en el barrio de Lavapiés, Madrid, quienes acusan al fondo de acoso inmobiliario. Los vecinos denuncian que desde la compra del edificio por la socimi en marzo de 2024, las obras realizadas han causado ruido constante, filtraciones de agua, y un ambiente de inseguridad, con el fin de presionarlos para abandonar sus viviendas. Durante la audiencia celebrada en los juzgados de Plaza de Castilla, Alejandra Jacinto, abogada del Sindicato de Inquilinas, destacó que uno de los directivos de Elix admitió un plan de negocio orientado a vaciar el edificio, aunque la empresa ha negado las acusaciones de acoso.
En su defensa, Elix Rental Housing ha afirmado que las obras son indispensables para garantizar la seguridad y habitabilidad del inmueble, contando con todos los permisos necesarios. Además, aseguran haber acordado reubicaciones temporales con más de 30 vecinos para mitigar las molestias. Mientras tanto, los vecinos continúan enfrentándose a un ambiente inhóspito, con solo 15 de 55 viviendas aún ocupadas, y esperan la continuación de las declaraciones el próximo 3 de marzo, cuando se espera también la presentación de más evidencias, incluidos informes de la Policía Municipal y los bomberos. A pesar de las tensiones, Jacinto ha señalado que la querella ha logrado, al menos temporalmente, aquietar las obras, las cuales ya no se ejecutan de manera tan agresiva.
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