En pleno corazón de Madrid, la Real Casa de Correos se convierte una vez más en el epicentro cultural de la temporada navideña con la inauguración de su tradicional Belén, que, en esta ocasión, ofrece una experiencia visual y artística sin precedentes. Sobre una espaciosa superficie de 132 metros cuadrados, los visitantes están invitados a acompañar a José, María y el Niño en su viaje, a través de un paisaje desértico que mezcla la severidad del terreno con la esperanza de un nuevo comienzo. En este recorrido, los espectadores pueden maravillarse con las detalladas reproducciones de monumentos icónicos como los templos de Debod y Abu Simbel, el majestuoso río Nilo, y las eternas pirámides de Giza, así como un puerto fluvial inspirado en la histórica ciudad de Assiut.
El diseño del Belén se caracteriza por su profundidad y variedad, lograda mediante una cuidadosa disposición de elementos en diferentes niveles y alturas, que incluye murallas, fuentes y casas excavadas en la roca. Este laborioso montaje cobra vida gracias al trabajo de reconocidos escultores belenistas, entre los que se encuentran los Hermanos Cerrada, José Luis Mayo y Montserrat Ribes, quienes han aportado más de 500 figuras que pueblan el escenario.
Un aspecto particularmente destacado de esta instalación es el techo de luces, compuesto por más de 60.000 bombillas y 120 tiras de LED. Esta estructura lumínica crea la ilusión de un cielo estrellado que realza la majestuosidad de cada figura y construcción. El Belén de la Real Casa de Correos, de acceso gratuito, está a disposición del público desde hoy hasta el 6 de enero, con un horario general de 10.00 a 22.00 horas, aunque variará en días festivos.
Por primera vez, el Belén se presenta como una experiencia inmersiva en 360 grados, permitiendo a los visitantes una visión completa y detallada de las 19 construcciones creadas especialmente, las 15 adaptadas y las 22 maquetas de barcos egipcios que integran el conjunto. Este trabajo monumental es el resultado del esfuerzo de 66 voluntarios de la Asociación de Belenistas de Madrid, quienes han dedicado meses a la planificación y montaje del Belén, compuesto por nueve escenas clave que relatan la historia del Nacimiento de Cristo y su entorno.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso, expresó su admiración por la dedicación de los miembros de la Asociación de Belenistas, quienes preparan el Nacimiento durante más de ocho meses y lo montan de manera voluntaria. Confía en que los visitantes sabrán apreciar esta «maravillosa obra».
Un elemento adicional que enriquecerá la visita es el encuentro simbolizado de dos figuras esenciales para la tradición belenista: San Francisco de Asís y el Papa Francisco. San Francisco, patrón de los belenistas, fue quien popularizó la representación del Nacimiento de Cristo en Greccio, en 1223, mientras que el Papa Francisco, con su carta apostólica Admirabile signum, ha renovado la llamada a redescubrir el valor del pesebre en Navidad.
Este Belén no solo es una exhibición de arte y devoción, sino un testimonio de la creatividad y el esfuerzo colectivo en su máxima expresión, que año tras año enriquece la oferta cultural de Madrid en la temporada navideña.
