
Durante una visita al Salón de Arte Moderno (SAM), celebrado en el Círculo de Bellas Artes, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció una significativa rebaja fiscal que promete impactar favorablemente en el sector cultural de la región. La medida, que implica la eliminación del gravamen del 4%, se traducirá en un ahorro cercano a los 700.000 euros para los agentes involucrados en el mercado del arte. Este ajuste fiscal busca consolidar a la Comunidad de Madrid como un referente en el ámbito artístico, un logro ya evidente, pues la región alberga el 30% de las galerías de arte en España.
Esta iniciativa fiscal surge en un contexto en el que el sector del arte moderno y contemporáneo en España, que ocupa el quinto lugar en el ámbito europeo, ha manifestado reiteradamente la necesidad de un entorno fiscal más competitivo. En contraste con los altos impuestos vigentes en el país, como el IVA del 21%, esta reducción local es vista como un esfuerzo por igualar las condiciones con otros países europeos como Italia, Francia y Alemania, donde las tasas oscilan entre el 5% y el 7%.
El anuncio de Díaz Ayuso no se limita únicamente a la remoción del gravamen, sino que se inscribe dentro de un amplio compromiso gubernamental con el arte contemporáneo y moderno. La comunidad autónoma destinará, hasta el año 2026, un total de 9,4 millones de euros al programa de Museos y Exposiciones. Este esfuerzo se complementa con la asignación anual de 500.000 euros para la adquisición de obras de arte, acumulando 332 adquisiciones desde 2020, lo cual demuestra una clara apuesta por el crecimiento del patrimonio cultural.
Además, la región madrileña continúa mostrando su apoyo a premios y ferias artísticas de gran calado, como ARCO, ESTAMPA y APERTURA. En paralelo, se destinan fondos específicos al fomento y desarrollo del talento emergente a través de plataformas como la Sala de Arte Joven y programas como Circuitos de Artes Plásticas y Se Busca Comisario.
Estas acciones apuntan a una política integral que no solo mejora las condiciones fiscales, sino que también fortalece la infraestructura cultural, garantizando un futuro prometedor para el arte contemporáneo en la Comunidad de Madrid. Con estas medidas, la región busca no solo mantener su liderazgo nacional, sino también aumentar su competitividad en el mercado del arte a nivel internacional.
