Acapulco enfrenta nuevamente los efectos devastadores de un huracán en menos de un año. Esta vez, John impactó la costa con categoría 3 la noche del lunes, degradándose posteriormente a tormenta tropical. El fenómeno dejó a su paso lluvias torrenciales que han persistido durante cinco días, provocando inundaciones, deslaves y cortes de energía eléctrica. En el puerto, así como en Chilpancingo y la Costa Chica de Guerrero, ha caído la cantidad de lluvia típica de un año en tan solo cuatro días, reportando al menos 10 muertos. Las áreas más afectadas incluyen 19 colonias, destacándose la Zona Diamante, donde las autoridades de protección civil realizan labores de rescate y asistencia.
La situación ha llevado a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, a solicitar la declaratoria de emergencia al Gobierno federal. Se ha instado a los habitantes de zonas de alto riesgo, como Infonavit Alta Progreso, a evacuar sus hogares. Además, se ha pedido a los ciudadanos que disponen de lanchas y motos acuáticas colaborar en las labores de rescate. Las violencias continúan, con rachas de viento de hasta 100 km/h y oleajes de cuatro metros, lo que ha motivado un llamado a evitar ingresar al mar. Además, el aeropuerto de Acapulco y las autopistas hacia Chilpancingo permanecen cerrados y las clases han sido suspendidas hasta nuevo aviso.
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