El Parlamento Europeo en Bruselas vivió una jornada intensa este domingo mientras se esperaban los resultados de las elecciones. Aunque los comicios son comunitarios, los votantes emitieron su sufragio pensando en clave nacional. La sede, llena de periodistas pero casi desprovista de candidatos, se convirtió en una enorme sala de prensa para transmitir en vivo los resultados. Destacaron curiosidades como la posibilidad en Italia de escribir el nombre propio del votante en las papeletas, y la anticipada participación de Estonia. La expectación se duplicó por las proyecciones electorales que mostraban un notable incremento de la ultraderecha. Con un ambiente bullicioso y expectante, la jornada combinó política y espectáculo hasta bien entrada la madrugada.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.