

La Guardia Civil ha llevado a cabo una operación de gran envergadura en varias regiones de España, que ha resultado en la desarticulación de una organización criminal dedicada al cultivo, elaboración y distribución de marihuana, además de actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de tabaco, la defraudación de electricidad y posibles casos de explotación laboral.
La operación, conocida como “Qianlong”, se desarrolló en las provincias de Segovia, Madrid y Toledo, donde los agentes realizaron un total de seis registros en diferentes instalaciones. Entre ellas, tres naves industriales y otros tantos domicilios particulares. Los procedimientos permitieron la aprehensión de seis personas —cuatro hombres y dos mujeres—, vinculadas a una estructura criminal que operaba de manera coordinada y sofisticada.
En los registros, la Guardia Civil incautó un volumen considerable de drogas y productos asociados a la actividad ilegal. En las instalaciones en Segovia, concretamente en un polígono industrial de Hontoria, se localizaron dos plantaciones indoor de cannabis sativa, dotadas de sistemas complejos de iluminación, ventilación, climatización y control ambiental. Estas instalaciones contenían en total 10.378 plantas en diferentes estadios de floración. Además, en un operativo en San Martín de la Vega, en Madrid, se hallaron instalaciones similares, además de utensilios y elementos específicos para el cultivo.
En el municipio de Illescas, en Toledo, los agentes encontraron 136.000 cajetillas de tabaco de contrabando preparadas para su distribución, una cantidad significativa que evidencia la magnitud del fraude de recursos. Por otro lado, en los domicilios de los supuestos cabecillas, anidados en los mismos núcleos urbanos, se localizaron documentos que aún serán analizados y que podrían aportar más datos sobre la organización, además de dinero en efectivo y varios kilos de cogollos de marihuana envasados al vacío, listos para su venta en el mercado ilícito.
Uno de los aspectos más inquietantes de la operación es la posible explotación laboral de tres individuos en situación irregular en España, quienes habrían sido utilizados como cuidadores o jardineros de las plantaciones. Estos trabajadores habrían pasado largos periodos en condiciones precarias, en un claro atentado a su dignidad y derechos laborales, según las investigaciones preliminares.
La intervención ha sido coordinada por la Policía Judicial de la Guardia Civil en Segovia, contando con el apoyo de unidades especializadas como la USECIC de Segovia y Madrid, además del Servicio Cinológico de Madrid, que aportaron perros con especial entrenamiento para la detección de drogas y explosivos. La operación ha sido dirigida y coordinada desde el Tribunal de Instancia, Sección Civil y de Instrucción de Segovia.
La magnitud de los hallazgos refleja la existencia de una estructura criminal bien organizada, con capacidades técnicas y logísticas para gestionar cultivos, distribución y contrabando a gran escala. La Guardia Civil continúa investigando para esclarecer todos los aspectos relacionados con estas actividades ilícitas y desmantelar por completo la organización. Para más información, las autoridades han habilitado canales de comunicación oficiales especializados en la difusión de imágenes y datos relacionados con la operación.
Fuente: Ministerio del Interior
