
Dos trabajadores del Tren Interoceánico han sido detenidos tras el descarrilamiento ocurrido en Oaxaca que dejó un saldo trágico de 14 fallecidos. La Fiscalía General de la República (FGR) señala al exceso de velocidad como la causa principal del accidente. Felipe de Jesús Díaz Gómez, conductor del convoy, y Ricardo Mendoza Cerón, jefe de despachadores, han sido aprehendidos bajo cargos de homicidio culposo y lesiones. Según el informe técnico, el tren circulaba a 65 kilómetros por hora en una curva cuyo límite permitido era de 50 kilómetros por hora, lo que provocó que una de las locomotoras se descarrilara y cayera por un barranco, mientras un segundo vagón quedó semisuspendido. En la reconstrucción oficial, no se hallaron fallas mecánicas, sugiriendo que la responsabilidad recae en quienes operaban el tren.
La comunidad sigue conmocionada mientras continúan las investigaciones, que cuentan con la colaboración de varias entidades, incluida la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario. La información recabada destaca el hecho de que el despachador Mendoza Cerón no tenía vigente su licencia ferroviaria, y se anticipa la posible implicación de un tercer maquinista, Emilio Erasmo Canteros Méndez. Entretanto, tres de las víctimas han interpuesto denuncias contra las constructoras y servidores públicos involucrados. El gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, anunció este miércoles el inicio de un proceso de reparación integral para las víctimas, en colaboración con la FGR y la Secretaría de Gobernación, como parte de las medidas de respuesta ante este trágico suceso.
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