El exdirector de la Policía Federal de Carreteras de Brasil, Silvinei Vasques, fue detenido en la mañana del viernes en el aeropuerto de Asunción, Paraguay, al intentar huir del país tras ser condenado a 24 años de prisión. Vasques, un cercano aliado del expresidente Jair Bolsonaro, había participado en un plan para mantener al exmandatario en el poder pese a su derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Durante los últimos días, Vasques trató de evadir la justicia brasileña escapando con un pasaporte paraguayo bajo el nombre de «Julio Eduardo». Sin embargo, gracias a la alerta emitida a las autoridades de Argentina y Paraguay, y a unas inconsistencias en sus huellas dactilares, fue identificado y detenido mientras intentaba abordar un vuelo hacia El Salvador.
El arresto de Vasques se suma a una serie de capturas y extradiciones de otros funcionarios y simpatizantes de Bolsonaro implicados en el fallido intento de golpe de estado y otras actividades ilícitas. Entre los prófugos reconocidos se encuentran la diputada Carla Zambelli y Alexandre Ramagem, exlíder de la Agencia Brasileña de Inteligencia, quienes también afrontan acusaciones por conspiración y abuso de poder. Mientras Zambelli fue detenida en Italia tras fugarse con su doble nacionalidad, Ramagem logró escapar a los Estados Unidos desde donde el gobierno brasileño gestiona su extradición. Las detenciones subrayan el ambiente de tensión política que persiste en Brasil, en medio de esfuerzos por rendir cuentas a los involucrados en acciones contra el recién electo gobierno de Lula da Silva.
Leer noticia completa en El Pais.
