Hace una década, Julián Martín y Mari Platero decidieron transformar un histórico palacete, con visitas ilustres de personajes como Francisco de Goya, en un espacio culinario que rápidamente capturó la atención de amantes de la gastronomía. Este comedor tradicional no solo ha sido testigo del paso del tiempo, sino también del éxito que ha cosechado gracias a su dedicación por ofrecer un servicio y platos que evocan la esencia de lo clásico. Su capacidad para permanecer en el gusto del público a lo largo de estos años es testimonio de una oferta bien equilibrada entre ambiente acogedor y propuestas gastronómicas cuidadosamente elaboradas.
En la actualidad, los emprendedores han decidido expandir su propuesta gastronómica con «La Joyería», un nuevo concepto que se centra en el tapeo y las brasas. Este nuevo proyecto no solo busca diversificar la oferta del palacete, sino también atraer a un público más amplio que disfrute de una experiencia culinaria más relajada e informal. La inclusión de las brasas sugiere un homenaje a las tradiciones culinarias, pero con una reinterpretación moderna, lo que promete deleitar a los comensales con sabores profundos y texturas inigualables. La Joyería se presenta como una evolución natural de su anterior éxito, manteniendo el espíritu de innovación y calidad que caracteriza a sus fundadores.
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